En 2014 me puse 12 propósitos que me había propuesto cumplir si o si y uno de ellos era superar mi miedo a las alturas y poder subirme a un avión.
Siempre he tenido miedo a las alturas y cada vez que mi madre me decía de ir a algún lugar del mundo, me hacía muchísima ilusión pero...había que subirse a un avión y eso era algo que me aterraba.
Siempre he tenido miedo a las alturas y cada vez que mi madre me decía de ir a algún lugar del mundo, me hacía muchísima ilusión pero...había que subirse a un avión y eso era algo que me aterraba.
Pero este año iba a ser diferente, si quería conocer la maravillosa ciudad de París tenía que enfrentarme a mis miedos.
Empecé con la idea de montarme en alguna atracción de la feria, en principio parecía algo sencillo, hasta que llegue a la cola y empecé a ver la altura a la que subía eso, creo que se llamaba Martillo, no estoy muy segura, en ese momento me daba igual que nombre tenía eso, sino la idea de que iba a salir despedida.
Empecé con la idea de montarme en alguna atracción de la feria, en principio parecía algo sencillo, hasta que llegue a la cola y empecé a ver la altura a la que subía eso, creo que se llamaba Martillo, no estoy muy segura, en ese momento me daba igual que nombre tenía eso, sino la idea de que iba a salir despedida.
Minutos antes de montarme, estaba recordando la cantidad de muertes que han ocurrido por culpa de atracciones como esa, lo que provocó que mi piel se fuera tornando de un blanquecino muy poco saludable.
Pero tenía que hacerlo, necesitaba hacerlo, quería superar ese miedo y poder viajar a París.
Llego mi turno me senté, colocaron las protecciones que impedían que saliera volando, me aferré a ellas como sino hubiera un mañana, respire hondo y mire a mi amiga con la mirada de, por favor, que salga bien.
La atracción se puso en marcha, mi corazón parecía que iba a estallar pero no lo hizo, empezó a invadirme una sensación de euforia impresionante, no podía creer que estuviera haciendo eso, no podía creer que en la batalla que siempre estaba en mi cabeza entre ese miedo y yo durante tantos años, la había ganado yo.
Unos meses después de ese momento conseguí montarme en avión, fue la primera de muchas y si, me sigue dando miedo las alturas y sigo imaginándome posibilidades de como caeré cuando me subo a un lugar muy alto, pero aún con esas no dejo de hacerlo, no voy a volver a dejar de hacer algo que me encante por miedo.
Ya no
Ya no

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